Emanuel Gauna, Secretario General de la Asociación Obrera Minera Argentina – Seccional Entre Ríos, habló de la actualidad de la minería en nuestra provincia, «a los trabajadores del sector les pido que no aflojen, que sigamos unidos, organizados y con la frente en alto; desde la Seccional Entre Ríos vamos a seguir defendiendo lo que es justo, lo que es de todos, y trabajando para que cada minero tenga un futuro mejor.» expresó Gauna.
¿Cuál es el panorama actual de la actividad minera en la provincia?
— La minería en Entre Ríos sigue siendo un motor productivo muy importante, sobre todo en lo que respecta a los recursos no metalíferos como el yeso, las arenas silíceas, los cantos rodados, y las toscas. En los últimos años vimos un crecimiento fuerte en la demanda de arena silícea para la industria del petróleo, y eso potenció muchas canteras locales. Sin embargo, también nos enfrenta a desafíos importantes en lo ambiental y laboral.
¿Qué rol tiene el sindicato frente a ese crecimiento?
— Desde AOMA estamos atentos a que ese desarrollo no se dé a costa de los derechos de los trabajadores. Acompañamos el crecimiento, pero exigimos que las condiciones laborales estén a la altura, que se respeten los convenios, que se invierta en seguridad, y que haya diálogo permanente con los delegados. También defendemos el arraigo y el trabajo genuino: queremos minería con trabajadores entrerrianos en blanco, bien pagos, y con obra social, como corresponde.
¿Cómo evalúan el accionar del gobierno provincial en relación con la actividad minera?
— Seguimos con los mismos inconvenientes desde que comenzamos: la falta de regulación clara y efectiva sobre las diferentes canteras y fábricas. Si no hay un trabajo conjunto entre el sindicato, el Estado y las empresas, pasan estas cosas: nadie controla el uso desmedido de los recursos de la provincia. No se puede permitir que haya emprendimientos que operan al margen de la ley o sin responsabilidad ambiental. Acá tiene que haber presencia real del gobierno provincial, no solo papeles.
¿Qué situaciones les preocupan actualmente dentro del sector?
— Es cada vez más preocupante ver cómo en algunas empresas de arena para construcción, tosca, yeso, canto rodado y basalto, lo que antes era un movimiento diario de 120 a 200 camiones, hoy se redujo a apenas 20 o 30 camiones. Esto habla de una recesión fuerte en el sector, que impacta directamente en el trabajo, en los ingresos de las familias, y en la economía regional. Hay trabajadores que ven peligrar su fuente laboral, y eso para nosotros es una alarma que no puede ser ignorada.
¿Qué desafíos ven hacia adelante?
— El principal desafío es ordenar la actividad. Que se trabaje legalmente, que se respeten las condiciones laborales, y que los recursos naturales de la provincia no se regalen. Hay que cuidar la riqueza de Entre Ríos y transformarla en bienestar para los trabajadores y sus familias. También es importante fortalecer el rol del sindicato en el territorio, porque somos los que estamos ahí todos los días, viendo lo que pasa y acompañando a los compañeros.


